El dinero… como en casa…

Hoy existe una verdadera erupción de libros , blogs y  revistas de Management  orientadas a entusiasmar y alentar a quienes se lanzan a emprender  o mejorar un proyecto de negocios .

 

Todos ellos – de excelente, buena, mala o pésima calidad – nos bombardean e influencian con una excitante mezcla de palabras y conceptos atractivos.

 

Leyéndolos, tenemos la sensación que si no estamos aplicando prácticas de costeo marginal , social marketing, contenido viral , crowdfunding , Lean Startup , o todo al mismo tiempo  ,estamos gestionando de manera amateur.

 

De la misma manera nos incitan a iniciar operaciones cuanto antes , aun con productos no suficientemente probados, quemando dinero para tratar de lograr rápidamente  lectores, usuarios, seguidores, husmeadores, o cualquier otra categoría válida para nuestro mercado.

 

El objetivo que nos inculcan es crecer y hacernos virales  a cualquier costo, para luego ver como “monetizar” nuestro servicio o producto,  dejando para el futuro el equilibrio financiero, si es que no vendimos la empresa en el camino.

 

Sin embargo pocas veces nos recuerdan una regla de oro básica:

 

Cualquier empresa tiene como principal objetivo obtener una rentabilidad sustentable en el tiempo.

 

Es así como los nuevos empresarios se lanzan al ruedo encandilados por las historias de  “unicornios” y “empresas transformadoras”  ,  olvidando que una gran parte de estos nuevos emprendimientos fracasará inexorable y silenciosamente, y la  gran mayoría estará condenada a luchar duramente  para abrirse un camino en un mercado atosigado de competidores.

 

Solo una pequeña minoría tendrá realmente un destino de grandeza planetaria y , si se da, será gracias a una mezcla de innovación , trabajo duro y una buena dosis de suerte ; cumpliendo el viejo axioma de estar justo en el lugar y el momento adecuados con el producto adecuado.

 

Entonces , cuando en el horizonte de nuestro flamante emprendimiento lo que único que se avisora es una dura pelea por la supervivencia,  hay que recordar otra simple regla de oro:

 

Toda economía empresaria , en sus principios básicos , no difiere de la economía hogareña

 

Esto significa que , más allá de los trucos financieros y contables que se apliquen para maximizar el crecimiento en el corto plazo, nunca hay que perder de vista la rentabilidad de mediano y largo plazo.  En última instancia , todo se basa en una premisa muy sencilla:

 

Como en en la economía familiar, no se debe gastar mas dinero del que ingresa.

 

Una familia puede vivir durante un tiempo de prestamos y saldos de tarjetas de crédito para cubrir gastos extraordinarios, pero si esto se ejecuta sistemáticamente como estilo de vida , el Banco terminará quedándose con la casa, el auto y tal vez hasta el perro.

 

De la misma manera una empresa puede quemar capital o endeudarse fuertemente  para alcanzar objetivos concretos o aprovechar una fuente de financiamiento barato, pero si los egresos superan los ingresos en forma continuada, y tal como enseñan los manuales, los problemas financieros se convertirán en problemas económicos y la bancarrota , o una mala venta , será entonces el destino inexorable.

 

Más allá de lo anterior , si tenemos la suerte de que ingrese mas dinero del que sale , entonces al igual que en las finanzas familiares

 

Siempre es conveniente generar reservas para uso futuro.

 

Para una empresa tener reservas y disponibilidad de corto plazo es siempre útil para afrontar momentos complicados – una recesión económica ,  dificultades operativas, huelgas, etc  – pero también es muy importante para poder hacer buenos negocios.

 

Siempre es más fácil hacer dinero si ya se posee algo de dinero

 

Finalmente, y al igual que en una familia, otro importante punto a tener en cuenta es que así como no es muy prudente que tu pareja maneje el dinero en forma unilateral sin rendirte jamás cuentas,  tampoco hay que dejar el manejo financiero en manos de un socio sin ningún tipo de control , y mucho menos a sola firma…

 

 Si te gusta la parte técnica o profesional de un emprendimiento, eso está muy bien; pero siempre es conveniente mirar los extractos bancarios de manera regular,  ya que en el color de los saldos de la cuenta corriente , proyectándose en el tiempo, esta la diferencia entre un futuro promisorio o un destino de cementerio empresarial.

 

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AUTOR:  MM

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